Webinar 3 “Claves hacia la replanificación estratégica de la cooperación descentralizada y la acción internacional de los gobiernos locales en el escenario post COVID-19”

El tercer webinar “Claves hacia la replanificación estratégica de la cooperación descentralizada y la acción internacional de los gobiernos locales en el escenari post COVID-19” , del ciclo sobre el COVID-19 y la cooperación descentralizada, organizado por AL-LAs y el Observatorio de Cooperación Descentralizada. Este seminario se realizó el 9 de junio con la participación de 140 personas. 
Este webinar se articuló en torno a una valoración general en sobre la oportunidad que el escenario post-COVID 19 nos brinda para avanzar hacia una reflexión y transformación a nivel de la estrategia de la ciudad, de gobernanza local, y de su acción internacional. Este espacio permitió profundizar en la reflexión desde  tres de los ejes que nos ocupan especialmente en este momento: la solidaridad y la cooperación al desarrollo, la cooperación descentralizada y la discusión hacia un multilateralismo renovado, que se apoye en la fortaleza de las ciudades y las regiones (incidencia).

Conclusiones

El capitalismo ha traído consigo una serie de repercusiones en lo económico, político y social, anteponiendo el interés privado a lo público.

La pandemia ha revelado un sistema de gobernanza mundial basado en los estados y organismos multilaterales incapaz de instaurar una mínima cooperación internacional.

Se ha visto un fallo bastante considerable de las organismos multinacionales y supranacionales, en primera línea la Unión Europea, que no ha sabido ordenar una respuesta colectiva a este fenómeno y donde ha prevalido las posiciones internas de cada país, muchos países se han replegado y se ha dado un cierre nacional y un cierre de fronteras.

Se abre una reflexión crítica y un amplio debate ciudadano sobre muchos aspectos de la ciudad como el urbanismo, las atenciones a las personas, las transformaciones de las ciudades desde el punto de vista colectivo, cambios ambientales, etc.

La pandemia abre la oportunidad de repensar el sistema y las ciudades, por lo que debemos situar a las personas en el centro de la construcción.

Los vacíos de nuestros sistemas políticos y económicos de gobernanza tendrán que llenarlos las ciudades y sus ciudadanos.

La cooperación descentralizada y la acción internacional de los gobiernos locales no pierde su validez en el escenario post COVID-19 pero debemos reflexionar sobre las formas y las modalidades de actuación que tenemos y ver si se adecúan a los objetivos que se planteen en función de la revisión crítica sobre la gestión de la ciudad.

La revisión de la acción internacional de los gobiernos locales debe replantearse desde sus cinco objetivos principales: 1) promoción económica y empresarial; 2) cooperación al desarrollo y solidaridad internacional; 3) cooperación descentralizada; 4) apertura cultural de la ciudad; 5) defensa del municipalismo a nivel internacional.

Las ciudades no es que busquen tener un sitio en la mesa global como se ha dicho en ciertos momentos, ahora se necesitan alianzas de ciudades para que la agenda global sea la agenda local, poniendo la vida y las políticas de cotidianidad en el centro de la gobernanza.

La mayor tensión que ha traído el COVID19 y los riesgos que ha acentuado: 1) la recentralización; 2) la exclusión; 3) la brecha digital; 4) la pandemia se ha tratado de manera sectorial.

Estamos ante la encrucijada de levantar muros y levantar puentes: la cooperación descentralizada y la acción internacional de los gobiernos locales tienen que trabajar por el levantamiento de puentes.

Tenemos que abogar por más acción internacional, pero no necesariamente la misma; los gobiernos locales estamos demostrando que podemos innovar, que podemos cambiar y que podemos articular con la sociedad y sobretodo trabajar con los jóvenes.

Si la comunicación fue el vehículo del virus y de la globalización de la respuesta al virus, la comunicación debe ser el vehículo para salir del sistema y de salir de lo más de lo mismo.

Las alianzas de ciudades deben articularse sobre temas políticos específicos que permitan la defensa conjunta de las agendas y los intereses de las ciudades e impulsar cambios de paradigma.

Es necesario que las ciudades promuevan la ciudadanía global como una forma de apoyar las agendas locales, contribuir a su legitimidad, involucrarlos en las acciones y fomentar su corresponsabilidad en los problemas globales.

Es necesario integrar el enfoque eco-feminista , que pone en el centro de la atención el cuidado de las personas y de la vida como primer cuidado fundamenta y obliga a salir de la lógica productivista.

Es necesario apelar a un municipalismo que incide en la comunidad, en los bienes comunes, en el derecho a la ciudad; a propuestas de economía crítica que aboga por una transformación de la relación capital-trabajo y pone énfasis en actividades de mantenimiento de la vida.

La globalización se plantea como un elemento negativo, que por ejemplo contribuyó a la expansión de la pandemia, pero que ofrece diversas ventajas, tales como aprovechar las redes de comunicación para intercambiar conocimientos para la atención de la crisis.

Se vuelve indispensable que las ciudades asuman una postura de defensa de derechos universales, tales como la salud pública.

Es indispensable la participación de los gobiernos locales para reforzar la estructura del multilateralismo internacional y para fomentar la transición hacia un sistema de gobernanza que contemple la participación de la ciudadanía.